La cercanía con la ciudadanía ha sido clave en la trayectoria de José Ramón, quien reafirma que gobernar se hace desde el territorio, no desde el escritorio. Su política se basa en escuchar, servir y transformar con honestidad.
El trabajo de José Ramón Gómez Leal en el servicio público ha estado marcado por una constante: el contacto directo con la ciudadanía. Desde su periodo como delegado federal en Tamaulipas, ha mostrado interés en mantener una presencia cercana, con la intención de comprender de primera mano las problemáticas sociales.
En distintos momentos, ha mencionado que “no se puede gobernar desde el escritorio”, una frase que ha guiado su ejercicio público y que representa el espíritu de la 4T: ir al territorio, mirar de frente y construir soluciones desde abajo.
En su paso por los programas sociales, Gómez Leal se vinculó con comunidades vulnerables, siempre recordando la máxima de “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”. Esta visión ha sido parte de su camino político, especialmente ahora como senador.
La cercanía con las causas populares y el respeto a los principios de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo” han sido parte de su mensaje en encuentros públicos y en su labor legislativa. José Ramón ha reiterado que la transformación no es un discurso, sino una práctica cotidiana de honestidad y compromiso.
En ese sentido, su participación en el Senado se ha mantenido alineada con la idea de un país más justo, donde “primero los pobres” no sea solo una consigna, sino una prioridad estructural que oriente el futuro.
